Después de analizar el caso de la muerte violenta de Mariana Lima Buendía, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) otorgó un amparo ordenando que se revise el caso, y se lleve a cabo una investigación con perspectiva de género. En 2010, la Oficina del Procurador General del Estado de México y la policía determinaron que la muerte de Mariana había sido por suicidio. Católicas por el Derecho a Decidir y el Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidio litigaron conjuntamente el caso por más de cinco años, intentando demostrar que la muerte había sido homicidio por parte de la pareja de Mariana. Durante el proceso explicaron las deficiencias en la investigación,  y la no aplicación del protocolo estatal de investigación para el feminicidio. La decisión unánime se dio el 25 de marzo, en la cual la Corte declaró que todas las muertes violentas de mujeres deben ser investigadas con una perspectiva de género con los más altos estándares internacionales, con el fin de decidir si son feminicidios; y que la evidencia debe ser analizada con el fin de determinar si la mujer era víctima de violencia sexual o vivía en un contexto de violencia.