En el contexto de la Cumbre de Líderes sobre los Refugiados de la cual el gobierno mexicano es co-anfitrión, la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés) publica un nuevo informe conjunto que revela que 2016 es el año con el mayor número de solicitudes de asilo en México, mientras que las detenciones y deportaciones de migrantes aumentaron dramáticamente en los últimos años, y siguen sin disminuir.
 
El informe revela que a pesar del aumento en detenciones, México no ha fortalecido su capacidad para identificar adecuadamente a los migrantes que podrían ser objeto de protección, aumentando las preocupaciones sobre el respeto de los derechos de los migrantes y el debido proceso. Este documento va acompañado de una  serie de videos de WOLA sobre niñas migrantes centroamericanas que cuentan sus historias, las razones por las cuales han abandonado sus países de origen y sus experiencias cuando fueron deportadas de México. A medida que el gobierno mexicano intenta posicionarse como líder mundial en temas de refugiados, debe abordar en primer lugar las graves deficiencias en la atención a los centroamericanos en busca de asilo en México y a los migrantes víctimas de delitos en el país.
 
El informe, que fue hecho en colaboración con Fundar: Centro de Análisis e Investigación y con la Casa del Migrante de Saltillo “Frontera con Justicia”, analiza cómo la implementación en 2014 del "Programa Frontera Sur" de México dio lugar a un aumento masivo en el control migratorio a lo largo de la frontera con Centroamérica. "México sigue priorizando las deportaciones sobre la protección de migrantes que podrían estar huyendo de peligro", dijo Maureen Meyer, Coordinadora Principal del Programa de México y Derechos de Migrantes en WOLA. "Estas políticas de línea dura han demostrado ser ineficaces para disuadir la migración, violan derechos humanos, y exponen a los migrantes a abusos, corrupción y violencia".