Nuestro Trabajo en México
December 10, 2020 | Article

En México la Fundación MacArthur apoyó a las organizaciones de la sociedad civil en temas de derechos humanos, salud sexual y reproductiva, migración, y conservación del medio ambiente.


 

Desde 1984 hasta el 2020, se hicieron 1,237 donaciones por un total de más de 230 millones de dólares.

Resumen

Desde 1984 hasta el 2020, la Fundación MacArthur otorgó más de 1,200 donaciones por más de 230 millones de dólares a organizaciones en México. Abrimos nuestra primera oficina en Cuernavaca en 1992 y nos trasladamos a la Ciudad de México en 1996. Enfocamos nuestro trabajo en apoyar la salud y los derechos reproductivos y sexuales, fortalecer los derechos humanos, y abordar – de manera regional – temas de la movilidad humana. Hemos construido relaciones duraderas con miles de personas cuyo compromiso con la justicia social consiste en ayudar a construir una sociedad participativa, que valore la libertad de expresión, los derechos humanos, la democracia, la diversidad, y la igualdad.

 

Invertir en las personas: El Fondo para el Desarrollo de Liderazgo

91 personas recibieron apoyos directamente de MacArthur entre 1991-2001. Otras 88 recibieron apoyo del Fondo Semillas entre 2002-2013.

Nuestro primer programa en México fue el Fondo para el Desarrollo de Liderazgo (FLD por sus siglas en inglés), qué operó en Brasil, India, México y Nigeria. En México el FLD se administró desde 1992 hasta 2001 y apoyó a 91 líderes en temas de la salud reproductiva y la intersección de la salud reproductiva, los derechos humanos, y la conservación del medio ambiente. El FLD apoyó a personas que se encontraban en la mitad de sus carreras y estableció una red de líderes que siguió siendo importante para la Fundación a lo largo de los años.

Los beneficiarios del fondo fueron seleccionados por un comité local e independiente de representantes de la sociedad civil, la academia y el gobierno. Creamos oportunidades para formar redes, las cuales permitieron al grupo de líderes del FLD forjar sus propias redes nuevas. Varios beneficiarios del FLD establecieron nuevas organizaciones, lo que a su vez fue creando la nueva infraestructura para la sociedad civil organizada. Este programa permitió la incorporación de la Fundación MacArthur a la sociedad civil mexicana con apoyos flexibles, sentando una base para los programas subsecuentes. Apoyamos a líderes en derechos humanos, derechos indígenas, y derechos de las mujeres, y establecimos una fuerte red dentro de la sociedad civil mexicana. Muchas de las organizaciones dirigidas por los líderes y los socios del FLD luego fueron beneficiarias de los financiamientos de otros programas. En el 2001, el programa fue transferido al Fondo Semillas, el fondo feminista mexicana, y siguió operándose hasta el 2013. En el 2017, la Fundación encargó una evaluación externa del programa FLD.

Además de los fondos otorgados a través del programa FLD, la Fundación tuvo otras maneras de apoyar a personas con trayectorias importantes en sus temas. Dimos apoyos a la investigación académica a través de nuestro programa de Investigación y Escritura (Research and Writing), y establecimos un fondo de becas en colaboración con otros donantes privados de los Estados Unidos que apoyó investigaciones de posgrado en las ciencias sociales.

 

Conservación y desarrollo sustentable (1985-2003)

En México, los programas relacionados con la conservación dieron $11,514,000 dólares en 75 fondos entre 1985-2003.

A la par con el trabajo inicial con el FLD, la Fundación MacArthur invirtió en la biodiversidad en México a través del programa de Conservación y Desarrollo Sustentable y otros programas relacionados con la conservación, ayudando a construir una generación sólida de organizaciones ambientalistas. La proximidad de México a Estados Unidos, el creciente interés del gobierno, de la academia, y de las organizaciones civiles en la protección ambiental, el reconocimiento mundial de la biodiversidad única de México, y la convergencia de temas de conservación y población; hicieron de México un país importante para la Fundación. Administrado desde nuestra oficina en Chicago, el programa apoyó a organizaciones emergentes a promover políticas y abogar por la protección de la biodiversidad de México, y a programas universitarios que promovieron el estudio del medio ambiente.

 

Población y salud reproductiva (1986-2019)

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Foto por Janet Jarman

Doctor Virginia Mena conducts ultrasounds for women in a remote village near Ocosingo, Chiapas where a maternal death had recently occurred.

 

El programa PRH otorgó $102,621,405 dólares en 535 fondos entre 1984-2019.

El programa de Población y Salud Reproductiva (PRH) de MacArthur, brindó apoyo para el activismo, la investigación, las políticas y las intervenciones programáticas en temas de derechos sexuales y reproductivos, un campo apenas surgiendo en ese momento. En la década de 1990, MacArthur ayudó a fortalecer un movimiento global en torno a la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de 1994 y la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer de 1995. Las organizaciones mexicanas se movilizaron de manera importante alrededor de las conferencias, y los movimientos de salud de las mujeres pusieron los derechos de las mujeres en un primer plano. Para impulsar el movimiento en México, apoyamos a los grupos emergentes de derechos de las mujeres y a redes nacionales, y contribuimos al cambio de paradigma: del control de natalidad, a salud y derechos reproductivos y sexuales. Las primeras inversiones de la Fundación catalizaron un dinámico movimiento feminista en México que hoy día sigue siendo entre los más fuertes e innovadores.

A principios de la década de 2000, el programa PRH aprovechó este amplio impulso y centró sus donativos en dos áreas: la prevención de la mortalidad materna y la promoción de la salud sexual y reproductiva de las y los jóvenes. Nuestro programa promovió los derechos de las mujeres a decidir si, cuándo, cómo, y con quién tener hijos, y promovió el acceso universal a la atención médica sexual y reproductiva gratuita y de calidad. A medida que las organizaciones trabajaron para promover la justicia natal, la idea de que todas las mujeres tienen derecho a acceder a una buena atención durante el embarazo y el parto, también promovieron el derecho al aborto. La Ciudad de México despenalizó el aborto en 2007 y Oaxaca lo siguió doce años más tarde en 2019. El apoyo de MacArthur a las redes nacionales de jóvenes que defendieron su derecho a la anticoncepción, la educación sexual y la participación en el diseño de las políticas públicas, contribuyó a las políticas federales y estatales que brindan servicios de salud reproductiva y sexual. Las y los jóvenes indígenas de Chiapas, Guerrero y Oaxaca desarrollaron modelos locales para sus comunidades y escuelas.

Hacia el final del programa PRH, los fondos de la oficina de México se centraron en fortalecer la partería como una estrategia necesaria para mejorar la calidad de la atención en salud reproductiva. Esta estrategia fue diseñada en conjunto con las organizaciones con experticia en el tema, y se llevó acabo entre 2015 y 2019. La promoción, movilización, e investigación ayudaron a establecer un mayor reconocimiento de la partería como un componente esencial, pero aún faltante, de los servicios de la salud materna del país.

 

Derechos humanos (2000-2020)

 

AvolunteercitizenpolicememberholdsupabonefragmentfoundduringadigforhumanremainsontheoutskirtsofIguala,Mexico.

Foto por Janet Jarman

A volunteer citizen police member holds up a bone fragment found during a dig for human remains on the outskirts of Iguala, Mexico.

 

El programa de Derechos Humanos otorgó $49,523,731 dólares en 210 fondos entre 2000-2020.

En el 2000, por primera vez en más de 70 años, los mexicanos votaron por un presidente de un partido de oposición, creando mayores oportunidades para la democracia en el país. Para MacArthur, esta apertura representó una oportunidad para expandir nuestro programa de Derechos Humanos hacia México. La Fundación apoyó los esfuerzos a favor de los derechos humanos, empezando con apoyos que facilitaron la participación de la sociedad civil organizada en la redacción del primer Plan Nacional de Derechos Humanos en 2001; la documentación de violaciones de derechos humanos; la reforma policial; el litigio estratégico en derechos humanos; la investigación académica; y los esfuerzos para cerrar las brechas entre la academia, las organizaciones de la sociedad civil, y quienes desde el gobierno buscaban mejorar los derechos humanos. De manera similar al programa de Población y Salud Reproductiva, el programa para los derechos humanos en México pasó de apoyar esfuerzos más amplios en sus primeros años a ejercer un mayor enfoque a medida que el programa maduró. A principios de la década del 2000, apoyamos los esfuerzos para brindar transparencia y rendición de cuentas al sistema mexicano de ombusdmen de derechos humanos, para mejorar la eficiencia en términos de resolución de casos, y el cumplimiento de las recomendaciones de los actores estatales y reparación a las víctimas.

En 2008, cuando México reformó su sistema inquisitorio de justicia penal a un sistema adversarial, reorientamos nuestros recursos hacia el fortalecimiento de este sistema más prometedor al tener la aspiración a juicios más expeditos, transparentes y justos. Nuestro enfoque en la justicia penal y las investigaciones se refinó aún más en 2014, luego de la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa, Guerrero, y la deplorable gestión de esta investigación por parte de las instancias gubernamentales. Después de 2006, la violencia impulsada por los esfuerzos del gobierno para sofocar los delitos relacionados con las drogas se salía de control: más de 70,000 personas fueron desaparecidas forzosamente entre 2006 y 2020. Apoyamos a organizaciones de todo el país que trabajan para mejorar la eficiencia, la transparencia y el profesionalismo de los investigadores estatales y para apoyar a las víctimas de violaciones de derechos humanos. El apoyo psicosocial y legal proporcionado por organizaciones de la sociedad civil impulsó a familias enteras en procesos complicados y prolongados, tanto legales como administrativos. La Ley de Desaparición de Personas del 2017, creada con la participación de organizaciones de la sociedad civil y las familias, ofreció un respiro. Los esfuerzos para salvaguardar la promesa de verdad y justicia para las víctimas y sus familias continúan.

De 2017 a 2019, el proceso de rediseño de la Fiscalía General federal y las fiscalías estatales del país se convirtió en una preocupación central de las organizaciones de la sociedad civil que trabajan por el estado de derecho y los derechos humanos. Junto con una coalición de organizaciones de derechos humanos, diseñamos una estrategia de financiamiento a corto plazo para apoyar los esfuerzos que subrayaron la urgente necesidad de autonomía en las investigaciones federales. El movimiento #FiscalíaQueSirva reunió a defensores de derechos humanos, abogados, y el sector empresarial en actividades de alto perfil, exigiendo una designación transparente y basada en el mérito del nuevo Fiscal Nacional con autonomía del presidente. Los esfuerzos colectivos en México se ganaron el respeto de los expertos en justicia penal de todo el mundo, pero las organizaciones continúan presionando por la transparencia, la autonomía y la rendición de cuentas.

 

Two videos illustrate how civil society organizations working on human rights issues in Mexico have pursued a variety of strategies to fight impunity.

 

La Iniciativa del Corredor Regional de la Migración (2012-2015)

MacArthur otorgó $7,900,000 de dólares en fondos destinados a 17 organizaciones en el Corredor Regional de Migración entre 2012-2015.

El programa de financiamiento de MacArthur para la migración en México formó parte de esfuerzos globales más grandes. Debido a que la migración es central en muchos aspectos de la vida en México, nuestro apoyo a los temas migratorios en México se remonta a la década de 1990, con subvenciones para la investigación, trabajo sobre los derechos de los refugiados, y producción de documentales. Antes de lanzar oficialmente la Iniciativa del Corredor Regional de Migración, de 2006 a 2011 nuestro programa Global de Migración y Desarrollo otorgó 13 fondos por un total de 3,200,000 de dólares para organizaciones con sede en México que trabajaran la migración y la protección de los derechos de los migrantes, mejorando la gobernanza de la migración internacional y fomentando una mejor comprensión de la relación entre la migración y el desarrollo económico. Esa iniciativa ayudó a crear un marco internacional para la cooperación en materia de migración, apoyó la investigación innovadora sobre cuestiones de desarrollo y la gobernanza de la migración, y financió intervenciones para mejorar la vida de los migrantes.

 

MexicanMotherWIthChildrenInMakeshiftTentAtMexico/USBorder

Foto por Janet Jarman

Ofelia Barrera tries to manage and feed her four children outside the makeshift tent where they are currently living along the border fence at at San Luis Rio Colorado, Mexico and Yuma Arizona.

 

A medida que el programa creció, quedó claro que estas políticas globales debían basarse en programas prácticos que pudieran mejorar la vida de los migrantes. Las oficinas en México y Chicago diseñaron una estrategia regional que abarcaría temas migratorios en Estados Unidos, México y Centroamérica. En 2012, la Fundación lanzó el Programa de Migración en América del Norte y Centroamérica. La oficina de Chicago se centró en la política migratoria estadounidense, mientras que la oficina de México apoyó a las organizaciones con sede en México que trabajan a favor de los migrantes de México, Honduras, Guatemala y El Salvador.

Las organizaciones de la sociedad civil apoyadas por MacArthur avanzaron una política importante en México que abrió nuevas vías para una mejor protección de los derechos básicos de los migrantes. El aumento en los retornos y las deportaciones de ciudadanos mexicanos de los Estados Unidos en ese momento también dio como resultado un aumento de la aplicación de la ley migratoria. Esto planteó desafíos significativos para las instituciones mexicanas que lidian con recibir e integrar, de la mejor manera, a un número sin precedentes de migrantes que regresan, especialmente niños. En 2013, informada por defensores de los migrantes mexicanos apoyados por MacArthur, la Corte Suprema de México emitió el primer conjunto de directrices para los jueces en la administración y evaluación de casos en los que están involucrados migrantes y solicitantes de la condición de refugiado.

En una línea similar, un esfuerzo concertado de los beneficiarios de MacArthur en México y Centroamérica resultó en un hito importante, y largamente esperado, en la búsqueda de justicia para los migrantes centroamericanos que transitan por México: un Mecanismo Transnacional de Denuncia de Crímenes contra Migrantes. A partir de diciembre de 2015, las familias de migrantes centroamericanos pueden presentar una solicitud de investigación por un posible caso de secuestro o muerte de sus seres queridos ante las autoridades mexicanas en la embajada más cercana. Estas estructuras legales ayudan a los migrantes y a los defensores a obtener justicia mientras navegan por los complejos sistemas migratorios, y las organizaciones de la sociedad civil han estado, y continúan estando, a la vanguardia de los esfuerzos de promoción y organización a favor de los migrantes en la región.

 

El legado de nuestro trabajo

Durante más de treinta años, apoyamos el crecimiento de la sociedad civil a través de programas que han abordado diferentes temas específicos y que, en conjunto, defendieron la justicia social. Las organizaciones que acompañamos desde la Fundación MacArthur han contribuido a reformas duraderas y cambios sociales importantes en sus áreas de trabajo.

Nuestra contribución final a México fue la otorgación de un fondo de cinco años de 10 millones de dólares en 2019, para establecer y operar una nueva organización enfocada en temas de justicia social y derechos humanos a nivel local. En agosto de 2020, Acento: Acción Local se lanzó públicamente y realizó su primera convocatoria de propuestas, enfocada en organizaciones y colectivos que enfrentan grandes retos para acceder a recursos de la filantropía tradicional. Acento brindará apoyo financiero y técnico a los movimientos y los grupos de base en México, y continuará trabajando para fortalecer y desarrollar la capacidad de la sociedad civil para defender los derechos humanos y la justicia social.

 

Aspectos destacados de nuestros programas de financiamiento

Derechos humanos


Hacer que la Fiscalía rinda cuentas

Litigar los derechos humanos

Conservación de las pruebas de desapariciones

 

Migración


Abordar las prácticas de ciudadanía injustas en México

Evaluación de alternativas a la detención migratoria en México

Creación de una comisión forense para investigar delitos contra migrantes

 

Población y salud reproductiva


El progreso y las perspectivas: traer de regreso a las parteras a México

La colaboración entre el gobierno y la sociedad civil para mejorar la salud reproductiva en México

Mujeres mexicanas sobre lo que necesitan para la salud reproductiva

 

 

Información Adicional

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Personal


Kate Abramson, Administradora
Carmen Barroso, Directora, Population and Reproductive Health 
Beth Basta, Administradora
Sharon Bissell, Directora, México
Stuart Burden, Oficial de Programas Senior  
Alvaro Camacho, Servicios generales, México   
Kimberly Collins, Asociada a la Dirección de Programas  
Maria Elena Casillas, Administradora
Raoul Davion, Oficial de Programas, Programas Internacionales  
Elizabeth Gonzalez, Analista en Sistemas de Trabajo  
Quinn Hanzel, Gerente de Donativos  
Helen Harrison, Asociada a la Dirección de Programas  
Judith Helzner, Directora, Población y Salud Reproductiva  
Phillis Hill, Gerente de Donativos Senior  
Ana Luisa Liguori, Directora, México
Liliane Loya, Directora Adjunta, México
Liliana Monroy Flores, Administradora, Mexico 
Jennifer Martinez-Roth, Oficial de Comunicaciones   
Milena Novy-Marx, Oficial de Prpogramas, Migración  
Mary Page, Directora, Derechos Humanos 
Stephanie Platz, Directora de Programas  
Maurice Samuels, Oficial de Evaluación Senior   
Amy Shannon, Oficial de Programas  
Carrie Shield, Directora Asociada, , Manejo de Datos  
Erin Sines, Directora, Población y Salud Reproductiva  
John Slocum, Director, Migración  
Maria Speiser, Oficial de Comunicaciones  
Gabriela Suarez, Gerente de Donativos Senior  
Mitch Wallerstein, Vice Presidente   
Ursula Wheeler, Coordinadora Equipos  
Woody Wickham, Vice Presidente  
Laura Young, Associada, Evaluación  

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