En el Foro sobre Salud Materna, organizaciones médicas y civiles analizaron una iniciativa para tipificar la violencia obstétrica como una violación de derechos humanos. En el Foro  expertos expusieron aspectos que atentan contra el derecho de acceso a la salud, en cuanto a la falta de seguimiento al parto, negación de servicios, así como al sometimiento innecesario de intervenciones, como cesáreas.
Los senadores reconocieron que, aún con la reformas en materia de derechos humanos, en México no se han logrado garantizar las condiciones de equidad en el acceso a la salud, y refirieron que estas deficiencias son  causas de las graves asimetrías de las política públicas, donde hay sectores de la población que carecen de lo fundamental.
La presidenta de la Asociación Mexicana de Partería, Cristina Alonso, consideró por su parte que para garantizar el respeto a los derechos humanos de las mujeres y sus hijos por y al nacer, se debe integrar a las parteras al Sistema de Salud.  A nivel global, apuntó, se ha demostrado científicamente que la partería permite salvar vidas y proteger el parto fisiológico, fundamental para la seguridad de atención durante el parto, así como en el sano desarrollo de los infantes. En el país hay registradas oficialmente 450 parteras, desde tradicionales hasta las que laboran en el tercer nivel de atención médica, agregándose las autónomas que trabajan fuera del sistema.